Autónomo colaborador 2026: cuota, requisitos y deducción

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Quién puede serlo, cuánto cuesta en 2026 con la bonificación del 50 %, por qué cobra nómina y no factura, y los tres requisitos sin los cuales el sueldo del familiar deja de ser deducible.

Por Equipo TeDeclaro · · 12 min de lectura

El autónomo colaborador es el familiar directo que trabaja de forma habitual en el negocio de otro autónomo y cotiza en el RETA en lugar de ir por nómina. En 2026 cotiza por una base mínima de 1.424,40 €, con una cuota en torno a los 448 € que la bonificación deja en unos 224 € durante 18 meses. Actualizado en septiembre de 2026.

La escena se repite en miles de negocios familiares: el titular es autónomo, su pareja o un hijo echa horas todos los días en el bar, en la tienda o en el taller, y nadie ha dado de alta a nadie porque «es familia». Funciona hasta que aparece una inspección, un accidente o una baja médica, y entonces el problema es grande.

La figura existe precisamente para resolver eso. Pero está llena de detalles que deciden si el montaje sale bien o sale caro: quién puede acogerse, cuánto se paga de verdad, y sobre todo si ese sueldo se puede deducir o no.

Esta guía va con los números de 2026 y con el criterio de la Dirección General de Tributos delante.

💡 Idea clave

El autónomo colaborador no es una elección entre varias: para un familiar conviviente y a cargo del titular suele ser la única vía legal, porque la ley presume que no es un trabajador por cuenta ajena y le cierra la puerta del régimen general.

Qué es un autónomo colaborador y por qué existe esta figura

Un colaborador familiar es el pariente de un trabajador autónomo que colabora con él de forma personal, habitual y directa en su actividad, y que por ello queda encuadrado en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos aunque no sea el titular del negocio.

Existe por un motivo concreto: el artículo 12.1 del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social establece que no tienen la consideración de trabajadores por cuenta ajena el cónyuge, descendientes, ascendientes y demás parientes del empresario por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado, ocupados en su centro de trabajo, cuando convivan en su hogar y estén a su cargo, salvo que se demuestre la condición de asalariado.

Traducido: a un familiar conviviente no se le puede contratar por el régimen general sin más. O se prueba que es un asalariado como cualquier otro, con su jornada, su salario y su dependencia, o va como colaborador en el RETA.

Requisitos para ser autónomo colaborador

  • Parentesco: hasta el segundo grado por consanguinidad, afinidad o adopción. Entran cónyuge, hijos, padres, hermanos, abuelos, nietos y cuñados. La pareja de hecho tiene que acreditar convivencia estable, habitualmente con inscripción en el registro o empadronamiento común.
  • Convivencia y dependencia económica del titular.
  • Mayor de 16 años.
  • Trabajo habitual y directo en la actividad. No vale una ayuda esporádica en campaña.
  • No estar dado de alta como asalariado por la misma actividad.
  • El titular tiene que ser persona física: un socio de una sociedad no encaja aquí, ahí la figura es otra.

El alta la tramita el propio colaborador en el RETA, indicando quién es el titular de la actividad, y este debe darlo de alta también a efectos censales si procede. Si es la primera vez que el familiar se da de alta, conviene revisar de paso el alta de autónomo completa.

Cuánto paga en 2026 y qué bonificación tiene

Aquí está la diferencia más importante con un autónomo normal: el colaborador no cotiza por una base libre. El sistema de rendimientos reales por tramos no le permite bajar de una base mínima propia.

Concepto2026
Base mínima de cotización1.424,40 €/mes
Tipo de cotización aplicable31,5 % aproximado, con el Mecanismo de Equidad Intergeneracional incluido
Cuota mensual sin bonificaciónalrededor de 448 €
Meses 1 a 18, con el 50 % de bonificaciónalrededor de 224 €
Meses 19 a 24, con el 25 %alrededor de 336 €

La bonificación del 50 % durante 18 meses y del 25 % durante los 6 siguientes se aplica sobre la cuota por contingencias comunes de la base mínima, y exige que el familiar no haya estado de alta en el RETA en los 5 años anteriores. Es una bonificación específica de esta figura y no se pierde por el hecho de que el titular ya lleve años de alta.

Conviene hacer la cuenta completa antes de decidir: son unos 5.380 € al año de cuota a pleno coste, que en los dos primeros años se quedan en torno a los 2.700 y 4.000. Ese dinero es un gasto real del negocio, y hay que ver si el trabajo del familiar lo sostiene.

Cómo tributa: cobra nómina, no emite facturas

Este es el punto que más confusión genera, y la regla es sencilla: el colaborador no es un profesional independiente que factura a su familiar. Sus retribuciones son rendimientos del trabajo.

  • No emite facturas al titular, ni siquiera una al mes. Cobra una retribución, con su recibo de salarios.
  • No presenta el modelo 303 ni el modelo 130: no tiene actividad económica propia.
  • Sí declara en la renta esos importes como rendimientos del trabajo, con su reducción correspondiente.
  • El titular le practica retención de IRPF según su situación personal y presenta el modelo 111 trimestral y el 190 anual.
  • El titular se deduce esa retribución como gasto de personal en su actividad.

Dicho de otro modo: fiscalmente el colaborador se parece a un trabajador, y solo en la Seguridad Social se parece a un autónomo. Mezclar las dos cosas —emitir facturas, presentar IVA— es el error clásico y obliga después a rectificar declaraciones.

El lado que casi nadie te cuenta: la cuota que paga el titular

En la inmensa mayoría de negocios familiares es el titular quien paga de su bolsillo la cuota del RETA del colaborador. Parece un detalle contable y no lo es.

La Dirección General de Tributos lo resolvió en la consulta vinculante V1164-24, de 23 de mayo de 2024, y el resultado tiene tres capas que conviene entender enteras:

  1. Para el titular, la cuota del RETA que paga por su cónyuge colaborador es gasto deducible de su actividad, igual que la retribución.
  2. Para el colaborador, ese pago es una retribución en especie: se le imputa como rendimiento del trabajo, porque le están pagando una obligación que es suya.
  3. Pero ese mismo colaborador puede deducirse esas cuotas como gasto de sus rendimientos del trabajo, al amparo del artículo 19.2.a) de la Ley del IRPF.

El efecto neto para el familiar es cero, y el titular se queda la deducción. Pero solo si las tres capas se reflejan en las declaraciones. Lo que se ve en la práctica es la primera —el titular deduce— y no las otras dos, y entonces el importe queda sin imputar en el IRPF del colaborador. Es el tipo de descuadre que aparece en un requerimiento, no en una inspección grande.

💡 Idea clave

Si pagas tú la cuota de tu cónyuge colaborador, no es un favor invisible: es gasto deducible para ti y retribución en especie para él, que a su vez se la deduce. Bien hecho no cuesta un euro de más; mal hecho, deja un ingreso sin declarar en su renta.

Cuándo el sueldo del familiar deja de ser deducible

Esta es la parte cara. El artículo 30.2.2ª de la Ley del IRPF permite deducir las retribuciones al cónyuge o a los hijos menores que convivan con el titular, pero solo si se cumplen todos estos requisitos a la vez:

  • Que trabajen habitualmente y con continuidad en la actividad.
  • Que exista contrato laboral y afiliación al régimen correspondiente de la Seguridad Social.
  • Que la retribución no supere el valor de mercado correspondiente a su cualificación y trabajo.

Si falla uno, el gasto no es deducible, y el importe sigue siendo rendimiento del trabajo para quien lo cobra. Es decir: se pierde la deducción pero no la tributación. El peor de los dos mundos.

El requisito que más discusión genera es el de la retribución de mercado. Pagar 3.000 € al mes a un familiar por unas horas de apoyo en el mostrador no se sostiene, y es exactamente el tipo de ajuste que hace la Administración cuando revisa un negocio familiar. Conviene documentar qué hace, cuántas horas y qué se pagaría a alguien de fuera por lo mismo.

Autónomo colaborador o contrato laboral: qué compensa

Autónomo colaboradorContrato por cuenta ajena
Quién puedeFamiliar hasta 2º grado, conviviente y a cargoSolo si se prueba la condición real de asalariado
Coste de Seguridad SocialCuota fija, unos 448 €, bonificada al principioCotización sobre el salario real, a cargo de la empresa y del trabajador
PrestacionesCese de actividad, incapacidad temporal, jubilaciónDesempleo contributivo ordinario
PapeleoAlta en RETA y retribución con retenciónContrato, nóminas y seguros sociales mensuales

La comparación honesta es esta: si el familiar convive y depende del titular, el contrato laboral normalmente no es una opción, así que la comparativa se queda en colaborador o nada. Y «nada» no es una opción: trabajar sin alta en un negocio familiar es de lo que más se inspecciona en hostelería y comercio, y la sanción recae sobre el titular.

Errores frecuentes en un negocio familiar

  • Que el colaborador emita facturas al titular. Consecuencia: IVA repercutido que no procede y declaraciones que hay que rectificar.
  • Presentar el 303 o el 130 por el colaborador. Consecuencia: obligaciones inventadas y un censo mal configurado.
  • No practicar retención en la retribución. Consecuencia: el titular deja de ingresar el 111 y responde de la retención no practicada.
  • Pagar la cuota del familiar sin imputarla como retribución en especie. Consecuencia: el descuadre que señala la V1164-24.
  • Fijar una retribución por encima del valor de mercado. Consecuencia: se pierde la deducibilidad por el artículo 30.2.2ª.
  • Dar de alta a un familiar que no convive ni depende del titular. Consecuencia: no cumple los requisitos de la figura.
  • Dejar al familiar sin alta porque «solo ayuda». Consecuencia: es la infracción más común y más cara en negocios familiares.

Cómo te ayuda TeDeclaro

En TeDeclaro montamos el alta del autónomo colaborador empezando por lo que decide todo: si el familiar cumple de verdad los requisitos, qué retribución es defendible por su trabajo real y cómo encaja esa cuota en la caja del negocio.

Después llevamos la parte que se descuida: la retención en la retribución, el 111 y el 190 en plazo, la imputación correcta de la cuota si la paga el titular y la revisión de que el gasto cumple el artículo 30.2.2ª para que la deducción aguante. Puedes ver el servicio en laboral y nóminas y, para la parte fiscal del negocio, en asesoría fiscal y contable.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto paga un autónomo colaborador en 2026?

Cotiza por una base mínima de 1.424,40 € al mes, lo que supone una cuota en torno a los 448 € mensuales. Con la bonificación aplicable durante los dos primeros años, se queda en unos 224 € durante los primeros 18 meses y en unos 336 € durante los 6 siguientes, siempre que no haya estado de alta en el RETA en los 5 años anteriores.

¿Qué familiares pueden darse de alta como colaboradores?

Los parientes hasta el segundo grado por consanguinidad, afinidad o adopción: cónyuge, hijos, padres, hermanos, abuelos, nietos y cuñados. Además tienen que ser mayores de 16 años, convivir con el titular y depender económicamente de él, y trabajar en la actividad de forma habitual, no esporádica.

¿El autónomo colaborador tiene que hacer facturas?

No. Sus retribuciones son rendimientos del trabajo, no ingresos de una actividad económica propia, así que no emite facturas al titular ni presenta el modelo 303 de IVA ni el 130 de IRPF. Quien asume las obligaciones es el titular, que practica retención y presenta el modelo 111 trimestral y el 190 anual.

¿Puedo deducir lo que le pago a mi cónyuge o a mi hijo?

Sí, si se cumplen a la vez los tres requisitos del artículo 30.2.2ª de la Ley del IRPF: que trabaje habitualmente y con continuidad, que exista contrato y afiliación al régimen que corresponda, y que la retribución no supere el valor de mercado de ese trabajo. Si falla alguno, el gasto no es deducible aunque el familiar sí tribute por lo cobrado.

¿Puedo pagar yo la cuota de autónomo de mi familiar colaborador?

Sí, y es lo habitual. Según la consulta vinculante V1164-24 de la Dirección General de Tributos, esa cuota es gasto deducible para el titular y, al mismo tiempo, retribución en especie para el colaborador, que puede deducírsela de sus rendimientos del trabajo conforme al artículo 19.2.a) de la Ley del IRPF. Hay que reflejar los tres pasos, no solo el primero.

¿Tiene derecho a paro el familiar colaborador?

No al desempleo contributivo ordinario, porque no es trabajador por cuenta ajena. Cotiza en el RETA, así que su prestación equivalente es el cese de actividad, además de la incapacidad temporal y la jubilación, con los requisitos propios de cada una.

Equipo TeDeclaro · Actualizado en septiembre de 2026.

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